Qué tristeza, la normalidad

Hoy traigo un post cortito, mezcla de reflexión, opinión y descargo.

Algunos saben que Thiago ha cumplido 4 años, y de un tiempo a esta parte notamos -como es natural- su necesidad de contar con otros espacios donde expandirse, más allá de su familia.

Empezamos entonces con el periplo por escuelas, jardines de infantes, colegios…

Por ahora, no hemos encontrado nada.

No me entiendan mal; hay cientos de instituciones, más cerca o más lejos, más caros o más baratos.

Pero por ahora, dije, no hemos encontrado nada.escuela2

Ninguna institución que nos demuestre un conocimiento de las etapas evolutivas naturales de los niños.

Ninguna persona que demuestre un interés por el mundo emocional de sus «educandos». No me interesa que salga sabiendo escribir, me interesa que pueda disfrutar de estar con sus amigos, que pueda enojarse o vivir su sexualidad.

Ningún lugar en donde el mínimo respeto esté garantizado.

No estamos buscando la escuela perfecta. Ya sabemos que no existe. Pero sí pretendemos -demandamos- un espacio en donde nuestro hijo pueda expandirse a su ritmo, sin presiones, sin adiestramientos, sin presión por ser «exitoso» o «bueno».

Y no lo hemos encontrado.

Lo que sí hemos encontrado, son colegios de puertas cerradas a los padres. Ignorando que quien entra a un centro educativo no es un niño, sino todo un sistema familiar, que abrazando la vida y el crecimiento de su retoño, lo acompaña en el camino.

Hemos encontrado períodos de «adaptación» pautados de antemano y con cronómetro. Ignorando que cada niño es diferente, con potencialidades diferentes, y olvidando que a la escuela se va a disfrutar, no a llorar sin consuelo.

Hemos encontrado maestras incapaces de comprender que los niños son niños, y que no están ahí para llenarles las horas del día con inglés, computación y matemáticas, sino para crecer en comunidad. Estoy hablando de nivel inicial. Niños de 1 a 5 años. Lo aclaro antes que alguien surja a comentarme que hoy en día esas son materias importantes.

Hemos encontrado sorpresa por ver un niño no escolarizado («Cómo? A esta edad?»), y hemos encontrado prejuicios sobre ello. Al parecer Thiago no es más que un pequeño animalito sin reglas ni límites, al que seguramente tendrán que tenerle consideración especial mientras se «adapta».

Y yo digo, una vez más, que no quiero que mi hijo se adapte. Ya bastante adaptados estamos todos, y así nos va.

Salgo de los colegios que visito con frases retumbándome en la cabeza. «Esto es lo normal, esto es lo normal…». Y si, es lo normal. Y es tristísimo que sea la norma.

Los dejo con un párrafo de esta magnífica entrevista que me encontré hoy. Parecería que no tiene nada que ver, no es sobre crianza. Pero léanla, y me cuentan. Porque en el fondo, no hay mas que reconocer, que el cambio está en nosotros.

La cuestión de la felicidad no es sólo una cuestión individual, más bien es siempre una cuestión de lo más colectiva, social. Crear islas de placer, de relajación, de amistad, lugares en los cuales no esté en vigor la ley de la acumulación y del cambio. Esta es la premisa para una nueva política. La felicidad es subversiva cuando deviene un proceso colectivo.» (Franco Berardi, filósofo italiano)

 

11 Comments

  1. Qué rabia da…no sé qué más decirte. E impotencia. Bueno, tengo una amiga que cómo no encontraba el jardín que quería para su niño, se hizo uno. No sé cómo fue el proceso, eso sí fue bastante rápido. Imagino que no lo hizo sola, otros papás también buscaban otra cosa.
    Se llama El Árbol Azul.
    Un beso y ánimo
    Norah.

    1. Gracias Norah!! Conozco el proyecto del Arbol Azul, y sin dudas sería una opción si no nos quedara tan lejos. Espero que se puedan dar experiencias similares por donde vivimos nosotros!!
      Como me aconsejaron… expandirse para resonar y encontrarse con quienes sientan similar!! Este artículo es parte de ello 😉

  2. Muy cierto q triste q lo normal no sea lo natural.
    Como se complican a veces las cosas sencillas.
    Nuestra pequeña de 3años tampoco está escolarizada, porque no lo hemos considerado necesario x el momento y también todos nos miran extrañados cuando lo comentamos, ya q aquí, la norma es escolarizar desde los 2 años o incluso antes…
    A veces me pregunto si se piensa lo suficiente en ellos… Lo veo fácil, es una sencilla pregunta: «es lo mejor para su desarrollo?, «Es lo natural?» O nos mueve la norma?», Tanto trabajo nos cuesta pensar en su bienestar?. Yo lo tengo muy claro aunque, tan normalizado está, q a veces nos han hecho dudar. Triste, es la palabra.
    Eso si, donde vivimos tenemos varios centros de sistemas «alternativos», y sabemos de profesionales concienciados con el tema, bueno todo lo q el sistema les permite ;)…
    Confío en q cada vez más.
    Un abrazo

    1. Otro abrazo para vos Elena!! Yo también confío en eso.

  3. Pensaron en la pedagogia waldorf? Tiene en cuenta todo lo que dices

    1. Es cierto, tienen en cuenta casi todo. De todas formas, el colegio Waldorf nos queda súper lejos.
      Gracias por pasar y comentar!

  4. Ufff
    Tan tan cierto que duele.
    Mi hijo pisa los 3 y creo que su futuro es el del tuyo. Y cada vez pienso más en no escolarizarlo. Y a la vez siento que en parte lo haría como último recurso. No porque no crea que puede haber un espacio común para los niños de aprendizaje, de exploración, de manifestación, de socialización. Sino porque no veo que eso tenga un formato no adoctrinante que censura la crítica al sistema.
    O quedan muuuy lejos como decís (leí sobre el Instituto Speroni en La Plata por ejemplo)
    Sin duda estas puestas en común pueden acercar miradas y gestar novedades. Ojalá así sea.

    1. Gracias por pasar y comentar Agus.
      Qué bueno eso que dices, acercar miradas y gestar novedades. Confío en eso!!

  5. Hola Mariel, soy de México, y te comparto que me encontré con una situación muy similar, triste. Es dificil tener que aceptar que mi hijo de 5 años entre a una escuela primaria pública cuando no te queda de otra porque aunque las privadas te ofrecen una mejor calidad, son caras; y es muy frustrante tener que aceptar la forma en que se trabaja en esta escuela, triste. La palabra adaptarse la escucho todo el tiempo, todos opinan lo mismo, ya hasta creo que yo la empiezo a usar. Pero, adaptarse a qué? A la forma tan errónea que tienen de tratar a las niños? Porque es lo normal y todos pasan por lo mismo? Mi hijo me hace comentarios como que se cansa de estar sentado, que no hace mas que escribir y copiar letras todo el tiempo y ya hasta empieza a sentir cierta frustración porque algunos compañeritos saben ya leer y él no, la maestra, como muchas, exhibe ésto todo el tiempo según ella con el propósito de motivar a los que saben y para que los que no se apliquen y entonces los alcancen o superen. Los vuelven competitivos y no cooperativos. Hay muchos puntos y nos llevaria horas platicarlos pero un ejemplo muy simple y común es tener que usar ropa incómoda como lo es el uniforme porque es la norma y así otros mil ejemplos e inconformidades además. Me encantó encontrarte y seguiré siguiéndote a ti y compartiendo opiniones con los que comentan aquí, es bueno saber que hay personas con tus mismas inquietudes y sentimientos. Gracias.

    1. Bienvenida Magaly, aquí siempre tendrás espacio para platicar (qué verbo tan bonito que nosotros no usamos!!) 😉

  6. Los Caif son divinos

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.