Tips para encontrar un jardín de infantes que nos guste

Tips para encontrar un jardín de infantes que nos guste

Cuando llega la primavera, muchas mamás y papás empiezan a pensar en el año que viene. Nuestro hijo va a ir al jardín? Cómo sabemos que será bien cuidado? Qué podemos hacer para asegurarnos?

Personalmente, pienso que el jardín «perfecto» no existe. Pero sí que podemos buscar que se acerque lo más posible a lo que estamos buscando.

Claro que, para eso, primero tenemos que tener claro qué buscamos 🙂

Qué buscamos en un jardín de infantes?

Creo que primero que nada, está bueno tener claro que gran parte de la «necesidad» de que los niños vayan a jardines de infantes, es de los adultos.

Trabajamos todo el día y muchas veces no tenemos con quién dejarlo.

También es cierto que algunos niños «piden» ir al jardín, de distintas formas. O diciéndolo directamente, o mostrando que se aburren en casa…

Pero NO es cierto, eso de que «los niños tienen que ir al jardín para socializar». Es un mito más, de los tantos que rodean a la crianza.

Los niños son seres sociales, y viven inmersos en una sociedad. Decir que tienen que ir al jardín para socializar, es como decir que un perro tiene que ir a un curso para poder ladrar.

Teniendo esto claro, está bueno preguntarnos:

  • Cuántas horas va a ir? Cuántas horas necesitamos? Podemos hacer alguna combinación horas de jardín+horas de abuela o algo así?
  • Cómo deseamos que esas horas en el jardín de infantes sean ocupadas? Nos importa que «aprendan» algo? O sólo que estén bien atendidos, con un espacio para jugar, etc.?
  • Si deseamos que aprendan algo, qué sería?

La oferta de muchos jardines de hoy es abrumadora. Parece que ya estamos programando al futuro universitario!! Si ni siquiera sabemos qué cosas le van a interesar!! Los papás muchas veces, deseando hacer lo mejor para sus hijos, buscan que tenga Idiomas, Deportes, Manualidades… y se olvidan que lo principal, en esta etapa, es JUGAR.

La hora de las entrevistas

Una vez que tengamos claros los puntos anteriores, empecemos a concertar entrevistas.

Buscá los jardines que les resulten más cómodos de llegar, nadie quiere correr a las 7 de la mañana o enseguida de almorzar.

Una vez que los encuentres, pedí una entrevista con la directora o director, y de ser posible andá más de una vez. Puede ser una buena idea ir por separado, uno y otro padre, y después comparar opiniones. Pidan entrar al área común, los baños, los salones, el patio… observá, sin preguntar ni intervenir. Guíense por el instinto; qué «clima» se respira? Es un lugar al que vas a desear volver todos los días? Ponete en el lugar de tu hijo; querrá ser atendido por las personas que allí trabajan?

Andá a la hora de la salida o la entrada y nuevamente, observá qué clima se respira. Los nenes entran contentos? Qué se hace con los que lloran? Ves que los papás interactúan con el personal? Entran y salen libremente al edificio?

Cuando llegue el momento de entrevistarte, nuevamente usá tu instinto. Más allá de las preguntas que puedas hacer, es importante que intentes sentir si esa persona te está mostrando un proyecto educativo que vos deseás para tu hijo, o solamente está intentando vender. También estaría bueno que conozcas a la maestra que vaya a tomar a tu hijo, y al psicólogo si lo hay.

Qué preguntar en la entrevista?

Por supuesto, a esta lista podés modificarla como mejor se te ocurra. Pero se me ocurre que las preguntas básicas serían:

  • Cuántos niños por clase hay? Cuántas maestras?
  • Qué perspectiva pedagógica utilizan?
  • Qué importancia le dan al juego libre?
  • Cuáles son las rutinas de la institución? Qué tan flexibles son? (Horarios de almuerzo o merienda, horarios de siesta, etc.)
  • Cómo se encara el «período de adaptación»? Los padres pueden entrar al salón?
  • Cómo gestionan los conflictos entre niños?
  • Qué hacen cuando un niño se «porta mal»?
  • Cómo manejan el cambio de pañales? Se acepta que niños de más de 2 años los sigan usando?
  • Si hay algún problema de salud en tu hijo, se muestran interesados y abiertos a modificar lo que sea necesario? (por ejemplo, si tu hijo es celíaco, aceptan modificar la merienda?)

A continuación te dejo algunas pautas de lo que yo evitaría:

  • En caso de niños pequeños, que haya más de 5-6 niños por maestra. Eso evitaría que la maestra pueda darle a los niños pequeños la atención que necesitan (hacerles upa, consolarlos, atender sus demandas).
  • Que en la institución se usen técnicas conductistas, como la «sillita de pensar», o los premios tipo estrellitas o sonrisas en la mano o en el cuaderno.
  • Que no se permita la entrada a los padres más allá de la puerta de calle
  • Que no muestren conocimiento suficiente de lo que implica cada etapa del desarrollo (por ejemplo, hablar de «aprender reglas» en niños de un año)
  • En resumen, que no muestren respeto por el ser humano que concurrirá todos los días a pasar varias horas con ellos.

Qué te parece? Qué cosas agregarías o sacarías? Dejame un comentario!! Tu experiencia será muy valiosa para otras familias!

2 Comments

  1. Hola Mariel!! Muy bueno el artículo y muy oportuno!! Quería comentarte que en una entrevista con una maestra del grupo al que iría mi hijo me preguntó sobre la alimentación, si todavía tomaba mema. Cuando le dije que no toma mema porque toma teta me dijo «Y qué dice el pediatra?» 😀
    Ahí amablemente le comenté que tiene una alimentación completa y balanceada en cuanto a nutrientes en general 😀

    Besos,
    Raquel

    1. Jeje, muy buena respuesta! Suele suceder, la teta molesta pero la mema no 😉

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