qué hacer cuando nuestro hijo se niega a dar besos

Qué hacer cuando nuestro hijo se niega a dar besos?

qué hacer cuando nuestro hijo se niega a dar besos

Te ha pasado? Vas con tu hijo por la calle, pasa una señora, sonríe. «Qué lindo niño!»

E inmediatamente: «Me das un beso?»

Es más que obvio que el niño va a decir que no, no?

Bueno, supongo que habrá excepciones, como todo. Habrá niños que les guste hacerlo, o les dé risa.

Pero lo más común es que se nieguen.

A mí me pasa todo el tiempo.

Si son personas extrañas, no me preocupo. Pero cuando es con familiares o amigos, puede ser una situación un poco incómoda.

Qué hacer cuando nuestro hijo se niega a dar besos?

Lo primero, es recurrir al sentido común. Jamás obligarlo.

No obligaríamos a un adulto a darnos un beso, no? Entonces por qué vamos a hacerlo con un niño?

Los niños pequeños no comprenden aún el sentido «social» del beso como saludo. Y mucho menos, como premio o vehículo de presentación. (De hecho, como «premio» sería mejor que no lo entendieran nunca).

Lo primero que aprenden, de la convivencia familiar, es que el beso es un símbolo de amor. Una expresión genuina de afecto.

Les damos besos a ellos, ven que papá y mamá se besan… porque sí, no para saludarnos.

Por lo tanto, es muy difícil que deseen darle un beso a alguien que están conociendo.

Lo que sí podemos hacer

Si todavía son muy pequeños, es mejor restarle importancia al asunto. Son los adultos los que tienen que comprender, que aún no quiere darles un beso, y que eso no significa que el niño no los ame. De hecho, si no los ama, lo expresará también 😉

Cuando son un poco más grandes, y se cuenta ya con el lenguaje, se les puede explicar la costumbre cultural. Pero no para que se sientan comprometidos a hacer algo que no desean. Simplemente, para que comprendan por qué esa persona espera un beso.

Si continúan sin desear besar a nadie (o puede ser sólo a algunas personas), podemos entonces, reconocer que están en su derecho. Pero que también la otra persona merece ser saludada afectuosamente. Podemos pedirles que ellos elijan de qué forma quieren saludarla. Y nuevamente, apelar a la comprensión de la otra persona, para convenir ese saludo entre ellos.

De esta forma, estamos incluyendo a nuestro niño en la costumbre familiar o social, sin atentar contra sus deseos. Y sobre todo: respetando su cuerpo y sus límites.

Los besos en la boca

Algunas familias acostumbran dar besos en la boca, «piquitos», a sus bebés o niños más grandes.

Nuevamente, es una costumbre familiar, que tiene mucho de cultural. Y también es cultural el rechazo que esa práctica puede tener en la sociedad.

Siempre y cuando sean los niños quienes deseen continuar con esa costumbre, no habrá ningún problema. Es una demostración de afecto como cualquier otra. Somos los adultos, desde nuestras corazas y nuestros miedos culturales (los tabúes de abuso, incesto…) los que interpretamos o sexualizamos la práctica. Así que aquí lo importante es tener presente que nunca el niño estará al servicio de la necesidad del adulto. Si el niño no desea besar, pues no lo hace. Muchas veces pasa que dejan de hacerlo al ser más grandes, porque ya no les interesa, o porque comprenden el rechazo social que provoca.

Has estado en alguna de estas situaciones? Cómo la enfrentaste? Dejame un comentario! Y no te olvides de suscribirte al boletín de noticias!

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