Porteo cotidiano: Experiencias con el fular elástico

porteo cotidiano

Inauguro hoy una nueva sección, en donde les iré compartiendo experiencias propias o tomadas de mis asesorías, con los distintos portabebés que podemos encontrar en el mercado.

La idea es mostrar el porteo cotidiano: más allá de la foto para el poster, mostrar las ventajas o dificultades que cada portabebé nos puede plantear en el día a día. Cuál se adapta mejor a cada situación y por qué.

Serán bienvenidas las consultas, sugerencias o experiencias que quieran aportar!! Así se vuelve más enriquecedor para todos 🙂

Porteo cotidiano: fular elástico con niños grandes

El fular elástico está recomendado desde recién nacido hasta los 10 kilos.

Se trata de un fular que en su composición tiene algún porcentaje de spandex, lycra, o similar, que hace que la tela sea más elástica, amoldable. Podés ver más de sus características, y compararlo con los fulares tejidos, aquí.

Tiene 5 metros de extensión como medida estándar.

fular elastico
Disculpen la calidad de la foto, es dificil hacer un selfie con un niño riéndose 😉

En este caso, usé un fular elástico BOBA wrap.

Los fabricantes lo recomiendan hasta los 18 meses de edad. En realidad, con los portabebés, más que en tiempo hay que pensar en el peso; hay bebés que ya pesan 10 kilos antes de esa edad.

Y otros, como el mío, que recién alcanzan ese peso a los 2 años.

De modo que decidí probar hacer una salida con él, y tomar nota de qué ventajas y dificultades me presentaba.

Aclaro que tomo absoluta responsabilidad personal por todo lo que voy a relatar, ya que claramente estoy excedida en las recomendaciones de la marca. Thiago tiene 30 meses y actualmente pesa 12,300 kg.

La salida

Teníamos que tomar un ómnibus, caminar unas cuadras, hacer unos trámites, caminar unas cuadras más, y luego volver a casa.

Elegí salir con la cruz envuelta adelante, pero levemente girada a la cadera.

Los nudos delanteros no son recomendables con niños tan grandes, porque su cabecita nos tapa el campo visual, y puede ser peligroso ya que podemos tropezarnos fácilmente. Por eso, lo giré un poquito hacia la cadera, de modo que no cubriera tanto.

Vivo en un segundo piso por escaleras y tengo el ómnibus a escasos 10-20 metros de mi casa. Por eso, me importaba hacer un nudo con el que fuera fácil subir al ómnibus, sentarme y luego sacar al bebé. Eso hubiera sido imposible con un nudo en la espalda, sin tener que desarmar completamente el nudo. Y los nudos que van directamente en la cadera, cargan todo el peso en un solo hombro; pensé que resultaría incómodo cuando luego de bajar el ómnibus, tuviera que caminar esas cuadras.

Realicé el nudo sin preanudar. O sea, ajustando el fular ya con Thiago aúpa. Si bien el fular elástico ofrece la ventaja de hacer preanudados, quería asegurarme de que por su tamaño, la tela iba realmente a cubrir su espalda, hacerle un buen asiento y extenderse de rodilla a rodilla.

Aquí tienen una excelente explicación de cómo armar este nudo sin preanudar:

httpv://www.youtube.com/watch?v=TSp4Vh5A4jc

La salida de casa fue perfecta, sin ningún tipo de inconvenientes. Thiago iba realmente cómodo y yo también. El fular se amoldaba a su cuerpo y al mío como un guante. Es una de las características preferidas de los fulares elásticos; son mucho más suaves y amables.

El único detalle fue un pequeño «efecto rebote» al caminar, debido al peso. El fular estaba al máximo de su capacidad, y si bien lo soportó perfectamente, sin ceder ni «clavarse» en mis hombros o mi espalda, mis pasos provocaban ese mínimo movimiento. Como el trayecto era realmente corto, hasta la parada del ómnibus, no me preocupé. Pero si hubiera tenido que caminar varias cuadras así, seguramente hubiera terminado con molestias en la espalda o cintura.

Subimos al ómnibus, pagué mi boleto, y me senté. Inmediatamente Thiago me pidió para salir del fular, y tuve algunas dificultades para hacerlo sin desanudar. El largo de sus piernas hizo que tuviera que hacerlo en 2 o 3 pasos. No generó problemas, pero si hubiera sido un momento en que el bebé estuviera estresado, llorando, o algo similar, se hubiera sentido mucho más.

Es algo importante a tener en cuenta cuando salimos con nuestro portabebés: tiene que facilitarnos la vida, no dificultarla.

Mantuve el fular anudado durante el viaje, pensando en usarlo como preanudado para volver a colocar a Thiago antes de descender.

Noté que al sacar al niño, la tela se había arrollado sobre sí misma. Así que cuidadosamente volví a extender tanto la banda central como las laterales, asegurándome de que no quedara nada torneado en mi espalda. De ese modo, es más fácil volver a colocarlo y acomodar cada tramo de tela.

Creo que esto es algo que sucede siempre con cualquier buen fular, si está bien tensado. Ya que el propio roce con el cuerpo, al sacar al bebé sin deshacer el nudo, hace que la tela se «pegue». Así que es importante revisar ese detalle cada vez que saquemos al bebé, tenga la edad que tenga.

Unas cuadras antes de descender, intenté volver a acomodar a Thiago dentro del fular. Fue imposible hacerlo bien. No podía pararme para acomodarlo, ya que no era seguro, y sentada, el largo de sus piernas me imposibilitaba acomodar éstas dentro de la cruz. Así que me conformé con ajustarlo lo mejor posible como para poder tener una mano libre, y así descender del bus de forma segura.

Una vez en la vereda, sí pude acomodarlo. Caminamos un par de cuadras.

Llegamos al destino, y nuevamente me pidió para salir (quería investigar, jeje). Esta vez no me preocupé por la tela torneada, porque ya había decidido que antes de irnos, rehacería el nudo. La oficina estaba muy tranquila y podría hacerlo perfectamente.

Todos estos detalles hay que tenerlos en cuenta cuando vamos a salir. Tendremos que hacer paradas? Nuestro bebé ya deambula? En ese caso, es casi seguro que desee curiosear en cada lugar. Tendrás comodidad para volverlo a colocar? A veces, en la calle, no hay ni siquiera dónde apoyar el bolso…

Llegado el momento de irnos, noté que Thiago seguía con muchas ganas de caminar y jugar. Así que volví a armar el mismo nudo, porque recordé que a dos cuadras había una plaza. La mañana estaba hermosa y fuimos a disfrutar un poco el sol.

Luego, sí que había que caminar varias cuadras, hasta llegar a donde ibamos a almorzar. De modo que lo puse en una doble hamaca a la espalda.

httpv://www.youtube.com/watch?v=5A3fauQ0tQo

Fue mejor para caminar, al estar en la espalda. Pero a diferencia de la cruz envuelta, que con las tiras laterales desplegadas, es un nudo de tres capas, la doble hamaca tiene sólo dos capas de tela sosteniendo al bebé. Así que el efecto rebote fue un poco mayor, y cuando finalmente llegamos a almorzar, notaba un poco de tensión en la espalda y la cintura.

Luego de almorzar, Thiago pidió teta… y se durmió. Y todavía faltaba caminar hasta la parada del omnibus. Así que volví a la cruz envuelta adelante, comenzando de cero con él aúpa, apoyado en mi hombro, completamente knock-out 😉

Lo giré apenas hacia mi cadera, y sostuve su cabecita con una de las bandas laterales. Así caminé, subí al ómnibus, me senté… e hice todo el viaje, sin que Thiago se despertara. En ningún momento me sentí incómoda, y sólo se me tensó un poco el hombro en que apoyaba su cabeza, porque instintivamente lo elevaba para sostenerlo.

En resumen

El fular elástico es un excelente portabebés, muy versátil, cómodo, amable con bebé y porteador. Si te interesa comprar uno, o aprender a usarlo, contactame.

Pero para niños grandes, no es el más cómodo. El preanudado casi no puede hacerse (que es la mayor ventaja del elástico), con lo que pierde practicidad. En trayectos cortos está muy bien, teniendo en cuenta que seguramente tengas que rehacer el nudo cada vez. Pero para trayectos largos, la tela no da el sostén necesario.

De modo que si vas a comprar un sólo portabebé, y tu hijo ya es grande, tal vez esta no sea la mejor opción.

Si vas a usarlo, sea cual sea el nudo que hagas, si es un bebé grande, debe tener dos o mejor, tres capas de tela.

Y a vos qué te parece? Contame tu experiencia! Y no te olvides de suscribirte al boletín de noticias.

4 Comments

  1. Me encantó tu relato Mariel!! Thiago está pesando lo mismo que Carmela y no me imagino portearla en fular a esta altura, jaja! Claro que yo no tenía el elástico, pero con 11 meses ya se me dificultaba bastante ponerla por arriba o por abajo. Siempre usé la cruz doble, me resultaba mucho más práctica para preanudar. Fue una salvación que a esa altura me presentaras los mei tais! 😉
    Beso!

    Karen

    1. Gracias por pasar y comentar Karen! Si, el preanudado con niños grandes es casi imposible. Pero si se ajusta ya con el niño aúpa, y por tramos cortos, sigue siendo súper disfrutable.

  2. Muchas Gracias Mariel por compartir tus experiencias!! El fular lo conseguí cuando mi hijo tenía como 4 meses y lo usé en forma muy básica principalmente dentro de casa. Me daba cosa volver a anudarlo fuera de casa o de la casa de algún familiar. Aparte, mi esposo no tiene paciencia para tanta vuelta 😀

    Un abrazo grande!!!

    1. Gracias a vos x pasar y comentar!

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