La lactancia prolongada, el apego y la independencia

lactancia

Qué es una lactancia prolongada? Es algo que siempre me pregunto. Prolongada? Eso implicaría que la estamos estirando más allá de lo esperable. Qué opinarían nuestros bebés?

Si bien hace tiempo ya que la OMS aconsejó dar de mamar hasta los 2 años, y de ahí hasta que mamá y bebé deseen, en la sociedad se sigue considerando que después del año «ya está grande«, «tu leche ya no sirve«, «lo estás pegoteando a vos«, y lindezas por el estilo.

Anteriormente ya hablé de mi experiencia con la lactancia después de los 2 años. No quiero referirme a eso hoy.

Tampoco quiero hacer una apología de la teta hasta la universidad. Cada mamá y cada bebé/niño saben hasta cuándo. De hecho, si deseas destetar antes de que el niño lo haga por sí mismo, puedo ayudarte con mi videoconferencia sobre Destete Respetuoso. Si te interesa recibir más info sobre ella, contactame.

Hoy voy a referirme en particular, a los argumentos que desde ciertos sectores profesionales se suelen esgrimir para «indicar» un destete (como si se tratara de un asunto de alguien más que de la díada mamá-bebé). La relación entre lactancia, apego e independencia. Parece ser un tema recurrente en estos días de inicio de clases 😉

Lactancia prolongada, apego e independencia

Nuestra sociedad parece tener una obsesión por la independencia.

No lo tengas en brazos porque se acostumbra.

No lo metas a tu cama porque no lo sacás más.

Sacale la teta porque si no, no va a adaptarse al jardín.

La cercanía de una mamá disponible es todo lo que el bebé necesita los primeros tiempos
La cercanía de una mamá disponible es todo lo que el bebé necesita los primeros tiempos

Todas estas frases muestran una profunda desconexión con lo instintivo, y con las necesidades de una cría humana, mamífera e inmadura.

Creo que en la base de todo esto, se encuentra -entre otras cosas- la herida aún sangrante de nuestra propia crianza. Nuestras propias necesidades no respetadas. Todos nosotros (o casi todos) debimos afrontar la Carencia, así con mayúsculas. Carencia de brazos, de calor, de sostén. Y nos revolvimos como mejor pudimos. Nos arreglamos solos. Sobrevivimos.

Así que ahora, al ver un bebé necesitado, demandante, dependiente por naturaleza… es más fácil decir que se tiene que independizar y manejarse, que contactar con nuestro propio dolor enterrado.

Y está todo bien. Todos hacemos como mejor podemos, con lo que tenemos, sabemos, y nuestro inconsciente a cuestas.

Los profesionales de la salud

Pero cuando estamos hablando no de nuestra maternidad ni nuestros hijos, sino de los niños y familias a los que accedemos desde un rol profesional… la historia es muy distinta. Porque estamos relacionándonos, aunque no nos demos cuenta, desde un lugar de saber-poder.

El tiempo compartido en familiaComo profesionales de la SALUD (y me refiero a la salud integral; médicos, psicólogos, educadores, etc.), que trabajan con familias y niños, tenemos el deber y la responsabilidad de mantenernos actualizados en cuanto a los avances teóricos y científicos. Y también, por supuesto, de realizar un trabajo personal que apunte a prevenir lo más posible, que nuestra propia sombra inconsciente intervenga en nuestro accionar.

Por todo esto… me da mucha rabia, que en estas semanas de inicio de clases, se escuche constantemente:

  • «La psicóloga del jardín me dijo que tengo que destetar a mi hijo, porque lo estoy haciendo dependiente»
  • «La maestra no me permitió acompañar a mi hijo en el salón, porque dice que si no, no se acostumbra más»
  • «La psicóloga dice que mi hijo no dejó los pañales porque aún le doy teta, y que si todavía le doy es por algún problema mío»

Estas frases, además de ser intervenciones muy violentas (ya que se hacen desde un lugar de saber-poder, como ya mencioné), muestran una importante desactualización en teoría del apego y los últimos descubrimientos científicos que la avalan. Y también, una gran confusión de conceptos.

Vamos por partes

Como ya describí alguna que otra vez, la Teoría del Apego, desarrollada por J. Bowlby, establece básicamente, que nuestra forma de relacionarnos como adultos, y nuestra percepción del mundo vincular, tiene directamente que ver con cómo hayamos vivido los primeros vínculos. En particular, cómo hayamos establecido nuestro vínculo de apego con nuestra figura de apego principal. Normalmente, la madre.

O sea:

independencia y apego

Así que, más allá de la obsesión por la independencia que cuestioné más arriba, señor@s maestr@s, psicólog@s, y demás, entiéndanlo de una vez: la independencia se dará cuando tenga que suceder, no antes.

Y además, dicha independencia será mucho mejor lograda -más segura, con más y mejores cimientos- si el niño pudo colmar todas sus necesidades en su etapa dependiente.

Con respecto a la lactancia

La edad natural de destete en las crías humanas, es muy variable, pero la mayoría de investigaciones la coloca entre los 3 y 4 años.

3 Y 4 AÑOS!!!!

Yo aún no llegué a esa etapa con Thiago, pero se me hace pleno de sentido, ya que entre los 3 y 4 años es que se da el fin definitivo de la fase oral, para entrar a la fase genital.

Un niño que todavía toma teta, lo hace en general porque lo necesita.

Así que seguramente, ante un evento vital estresante como lo es el ingreso a la escolarización… la teta le va a brindar la seguridad, confort y sostén que le hagan falta para afrontar la etapa con toda su vitalidad y potencial de goce.

Si encima del estrés por el cambio, le exigimos un destete… creo que no hace falta explicarlo, no?

Qué opinás? Viviste algo parecido con tus hijos? Dejame un comentario!! Y no te olvides de suscribirte al boletín de noticias!

 

8 Comments

  1. Como siempre divino, lamentable que tengamos entornos tan hostiles a algo tan hermoso…y también qué importante juntarnos para compartir estas cosas, no sobrecargarnos y sentir que estamos haciendo «algo mal», o perjudicial : / muchas gracias! (y nos vemos en el proximo grupo de juego!)

    1. Gracias Clau por pasar y comentar!!! Qué bueno, nos vemos!!!

  2. Me encantó Mariel, has vuelto a dar en el clavo. Precioso…

    1. Gracias Elena!!

  3. A mi primera hija le di teta hasta los 3 años, cada vez que lo hacia en publico, me miraban despaboridos…..segui haciendolo!, para ella la tetita todo lo curaba, tiene 7 años y es muy independiente, inteligente, sana y segura. Tengo un bebe de 2 años, ahun toma teta, pediatra, psicologos etc. me han hablado sobre el daño que le estoy haciendo, principalmente cin el tema de la independencia, debo admitir que me lo cuestiono, he pensado quitarla, pero eso significa dejarlo llorar una semana hasta que se acostumbre…..y no podria!….Sigo sosteniendo que todo se debe dar de forma natural, al igual que sacar los pañales o el que duerman solos……convencida de que todo se da cuando debe ser, sin llanto ni dolor!…se que es dificil en estos tiempos, demanda tiempo, es cansador, pero son años maravillosos y lo que le das no se paga con nada. cariños

    1. Gracias Paulina por pasar y contarnos tu doble experiencia!!

  4. Hola me encanto este post sobre todo hoy que fui a cita con la psicóloga de la guardería de mi hija tiene 1 año 2 meses y dice la psicóloga que ya le debo quitar el pecho por lo del apego y la independencia, que una vez quitandoselo se vuelven mas independientes y no se que pero leyendo y buscando en Internet confirmo que no es verdad alguien que me pase un link o algo donde pueda tener algún articulo que hable sobre esto para enseñárselo a la psicóloga por favor.

    1. Hola Elisa! Podés mostrarle este mismo artículo. Y si buscas seguro encuentras más. Hay varios autores que avalan lo que expreso aquí. Y la propia Organización Mundial de la Salud dice desde hace años que la lactancia debería extenderse como MÍNIMO hasta los 2 años, y de ahí hasta que mamá y bebé quieran.
      Saludos!

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