Qué es la disciplina positiva? (Y cómo puede ayudarte en la crianza)

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Hoy continuaré un tema iniciado aquí. Pretendo ahondar en una herramienta muy útil para afrontar la crianza luego de que nuestros hijos ya no son bebés.

Hace unos días compartía junto a Himar, del blog Paternidad con apego (se los recomiendo ampliamente!), algo que nos pasa muchas veces. Si sos un papá o una mamá que cría respetuosamente a sus hijos, seguramente te pase también:

Después de los 12 meses, la crianza «respetuosa», «con apego», o como quieran llamarla, parece que se nos queda corta.

Es que tiene vencimiento el respeto? Qué hago con los límites? Cómo le enseño disciplina sin caer en el autoritarismo?

Son preguntas que nos hacemos todo el tiempo. Básicamente porque crecimos bajo crianzas autoritarias, y no tenemos de dónde agarrarnos para saber qué hacer en cada conflicto.

La disciplina positiva parece ser la respuesta a estas preguntas.

Qué es la disciplina positiva?

Ya he mencionado, que desde una Crianza Autorregulada, lo que nos toca como padres es mirar hacia adentro. Contactar con nuestras propias heridas, y no cargar a nuestros hijos con nuestra mochila. En el caso de los famosos límites, esto también es así. Implica un ejercicio constante de empatía. Ponernos en el lugar de nuestro hijo. Contactar con cómo debe estarse sintiendo. Con su forma de ver el mundo. Y preguntarnos: «Realmente es necesario que yo lo limite en esto? O es que quiero hacer sentir mi autoridad como adulto?

Pero reconozcámoslo, muchas veces este viaje hacia adentro, se vuelve más complicado aún porque hay que reaccionar ya. Los niños no nos dan respiro, esperan que los contengamos y les mostremos cómo funciona el mundo inmediata y constantemente.

La disciplina positiva como herramienta

En esos casos es que entra esta herramienta; tener a mano piques de cómo sería mejor reaccionar, nos puede resultar muy tranquilizador cuando «las papas queman» 😉

Recientemente compartí en mi página en Facebook, esta tabla que traduje directamente de Teach trough love:

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La respuesta fue enorme. Fue compartida montones de veces, y en una semana dupliqué la cantidad de fans 🙂

Eso me reafirma en mi idea de que como papás, nos sentimos perdidos, sin brújula.

Todos queremos hacer lo mejor por nuestros hijos. Pero muchas veces no sabemos cómo, o no encontramos, buceando dentro nuestro, la energía para bancarles la cabeza.

Qué es, entonces, la Disciplina Positiva?

Es una herramienta que plantea, básicamente, respetar. Respetar a nuestros hijos como personas que son. Darles voz. Explorar junto a ellos las posibilidades que da la experiencia, antes que enseñarles lo que no se puede hacer. Reconocer en qué etapa de su desarrollo físico-afectivo-psicológico se encuentran, y no tener expectativas diferentes a aquellas que pueden cumplir.

Por ejemplo:

Recientemente una mamá me planteaba que su hijo de 16 meses, la desafiaba constantemente haciendo justo aquello que ella le había dicho que NO se podía hacer. Es una mamá amorosa, conciente, y sin embargo se sentía perdida y frustrada.

Gran parte de su frustración desapareció cuando le expliqué que era imposible que su hijo la desafiara, porque aún no comprende el significado del NO.

Y logró encontrar una forma de contactar con su hijo nuevamente, cuando comprendió que si los límites tienen que ver con la seguridad (por ejemplo, no tocar el horno caliente), entonces ella debe hacerse cargo físicamente de que el niño no lo toque. Porque a esa edad, ellos aún no pueden resolver la ecuación pensamiento-acción de esa manera. Desean tocar, y tocan.

Con «hacerse cargo físicamente» me refiero a poner una traba que impida que el niño llegue al horno. Por ejemplo, una silla atravesada. Espero que nadie haya entendido algo que tuviera que ver con un castigo corporal 😉

Otros puntos interesantes de esta herramienta son:

  • hacer que los niños participen de la toma de decisiones en familia
  • plantear negociaciones
  • usar consecuencias naturales para sus acciones, en vez de castigos

En próximas entradas compartiré más sobre estos puntos. Me encantará recibir tus comentarios para guiarme en lo que te interese leer!!

9 Comments

  1. Que bueno Mariel, me interesan mucho estos piques, porq aunq intento ser lo mas respetuosa posible, algunas veces me he visto respondiendo justamente de la manera q no quiero, como levantando la voz

    1. Es tal cual Diana!!! Me alegro de que te sirva el post!

  2. Incidir en los conceptos respeto y empatía es fundamental, la clave de todo, la mejor manera de entender la crianza con apego.

    No me extraña que haya triunfado la traducción de tu tabla 🙂 Es una manera muy cotidiana de ilustrar estas ideas.

    ¡Muchas gracias por citarme en este excelente post, Mariel! 🙂

    1. Gracias a vos por pasar y comentar, Himar!

  3. me viene genial leer este articulo, mi hijo mas chico tiene 1 año y casi 4 meses y toca TODOOOOO, le explico q no x tal o cual motivo, obviamente, no me da ni bolilla, actuo bien asi? q debo hacer?. abrazo!!?

    1. Hola Sabrina! A esa edad, como vos misma te diste cuenta, el «No» no funciona. No es que no quiera hacerte caso, es que aún no tiene el desarrollo psico-neurológico necesario para COMPRENDER lo que significa.
      Lo primero que yo haría es hacer una clasificación. De todo lo que toca, hay cosas que son peligrosas (x ej., un cuchillo, o un vaso de vidrio)? En ese caso las dejamos fuera del alcance. A esa edad es mejor adelantarse al conflicto. Plantear límites naturales, físicos. Como atar los cajones de la cocina con pulpos, por ejemplo. Pero dejar abierto el último, y en ese dejarle cosas que SÍ pueda tocar. Eso estimulará su desarrollo.
      Cuando Thiago empezó a gatear, moví todos los muebles contra la pared, de forma que pueda desplazarse a sus anchas, y de paso tapé los enchufes.
      Con las cosas que sí o sí no podrá agarrar, hay que avisarle CON TIEMPO, no esperar a que vaya a tocarlo para decirle que no. Y repetirle todas las veces necesarias. E interponernos físicamente si hace falta. Y bancarnos el berrinche si lo hay. Con amor y respeto por su deseo de explorar el mundo 🙂
      Abrazo!

      1. gracias mariel!!! siempre tan clara 😀 abrazo!

      2. me quede pensando mariel…y a que edad empiezan a comprender lo.q les explicamos??? gracias x tu paciencia 🙂

        1. Me refería a que no comprenden el NO. O sea, si les decís que NO, dejan de hacerlo, pero luego siguen, porque no pueden comprender todavía el significado cabal de la «regla» o el límite. Y de hecho a veces pasa que lo vuelven a hacer, mirándote, y cuando le volvés a decir NO, se ríen. Los adultos solemos ver eso como un «desafío». Nada más lejos de la realidad; lo que sucede es que están probando. «Si yo toco acá, me volverá a decir eso?». Y cuando comprueban que sí, se ríen por el disfrute de haber «adivinado».
          La comprensión del NO, en el sentido de «me dijeron que eso NO se toca, eso significa que debo contener mi impulso de tocarlo», se da alrededor de los 3 años.

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