10 razones para practicar el colecho

Como les prometí en el post anterior, comenzaré a desglosar los puntos principales de la Crianza Respetuosa o «Attachment Parenting».

No me gusta la palabra método. Creo más bien que se trata de un modo de criar, un conjunto de prácticas que hacen más fácil la vida cotidiana de quienes queremos criar a nuestros hijos desde el amor y el respeto, tratando de evitar preconceptos y mantener la cabeza abierta a aprender siempre.
Razonando un poco sobre las 8 «B’s» mencionadas, se darán cuenta que están obviamente interrelacionadas. Por ejemplo, el colecho y el porteo nos ayudan a mantener el contacto piel a piel y la lactancia, y a estar más atentos a las necesidades del bebé.
Hoy me dedicaré al colecho entonces, esta práctica que tantos beneficios tiene y sin embargo, sufre de tantos prejuicios.
Diez razones, pues, para colechar:

  1. Porque nos gusta. Y con ésta debería alcanzar, no? Todavía recuerdo el placer increíble al despertar luego de la primera noche en que dormimos los tres acurrucados. Cómo nos lo habíamos perdido durante dos meses???
  2. Porque los tres dormimos muchísimo mejor. En las primeras semanas, la secuencia era: Thiago llora, me siento, acomodo las almohadas, lo agarro, le doy la teta, cuando la suelta el papá lo pasea entre 30-45 minutos hasta que vuelve a dormirse y lo pone en el cochecito. A las 2 horas, vuelta a empezar. Todo esto, en pleno invierno. Ahora, dormimos toda la noche, cuando Thiago apenas hace un ruidito o se mueve, ya lo prendo a la teta casi sin despertarme y seguimos tan ricamente los tres. Lo que me lleva a la siguiente razón:
  3. Porque logro atender sus necesidades antes de que llore. Qué necesidad de que se despierte (con hambre o con necesidad de contacto, da lo mismo), se sienta solito, llore y recién ahí yo me dé cuenta? Además de que el despertarse sobresaltado y llorar libera adrenalina y cortisol, que impiden el sueño tranquilo y relajado (entre otras consecuencias).
  4. Porque la lactancia es mucho mejor estimulada. La producción de leche es a demanda, por lo tanto, a más y mejores mamadas, mayor cantidad de leche.
  5. Porque disminuye dramáticamente el riesgo de Muerte Súbita. Cuando mamá y bebé duermen juntos, sus patrones de sueño se asimilan. La mamá mantiene un estado de alerta por cuidar a su cría, y el bebé está más atento para despertarse ante una dificultad respiratoria.
  6. Porque el sueño del bebé es más seguro. Las mamás regulan su temperatura corporal a la del bebé (si la temperatura del bebé baja, la de la mamá sube y viceversa). Además, el ritmo cardíaco del bebé que colecha es más estable, y sufre menos apneas del sueño.
  7. Porque enseñarle a dormir solo va en contra de nuestra naturaleza. Por qué, si dormimos con nuestra pareja toda nuestra vida, pretendemos que un bebé duerma solo? Somos mamíferos, gregarios. Por supuesto que más adelante necesitará separarse, crecer y buscar alguien más con quien dormir… pero que lo haga a su tiempo.
  8. Porque respeto su dependencia, su necesidad de contacto y calor. Vivió nueve meses dentro mío con absolutamente TODO su cuerpo en contacto conmigo… La única forma de que en el futuro sea independiente y seguro de sí mismo, es permitirle ser dependiente todo el tiempo que lo necesite.
  9. Porque es más fácil compartir también el contacto con papá. Ahora que es un poquito más grande, muchas veces se mueve y busca el contacto… con la espalda o el brazo de papá. Y yo, que ya estaba por ofrecer la teta, me quedo embobada con el cuadro 🙂
  10. Porque de esta manera, no nos perdemos ni una sola de sus sonrisas, sus suspiros, sus rodadas por la cama (con cara de «Pude hacerlo!!!»), y sus charlas matinales con sus pies.

Claro está, si el primer o el segundo punto fallaran… no sería posible. Porque tampoco creo en el «sacrificio» paterno en aras de ser «mejores» padres… Así que, que este post sirva para que se animen a probar los que temían que el colecho fuera algo malo. Pero, si no les gusta a alguno de los participantes (incluido el bebé, por supuesto; es raro, pero hay algunos que prefieren dormir solos, y en ese caso obviamente también hay que respetarlo), busquen alternativas respetuosas, que les permitan mantener el contacto, y desconfíen de los «métodos» que proponen dejar que llore, total, ya se va a acostumbrar…

Felices sueños!

4 Comments

  1. Nuestra cama es de las de dos plazas más chicas y nos da un poco de miedo colechar. Por eso nos compramos una cunacolecho, que se adosa a un costado de la cama y tiene solo 3 «paredes». Así que queda como una extensión de nuestra cama. Veremos qué tal nos va 🙂 Beso!

    1. Sí, he visto fotos de las cunas!! Parecen muy prácticas. Después contá!. Nosotros tenemos un sommier queen, es un poquito más grande pero no tanto. Lo que hicimos fue agregar una cama de una plaza, pegada a la pared. Hasta hace algunas semanas, en realidad dormíamos los 3 en la cama grande y la otra quedaba por seguridad, para que no se cayera nomás. Ahora que aprendió a rodar, muchas veces cuando suelta la teta, sin despertarse, rueda y sigue durmiendo en la cama adosada. Y dormimos los tres súper cómodos.
      Gracias por comentar!

  2. […] y estos problemas desaparecen. Para la lactancia nocturna, si se practica el colecho (algo que recomiendo ampliamente), la posición “de costado” suele ser la más cómoda. Cuando hay algún conducto […]

  3. […] entradas anteriores saben que por suerte, Thiago nunca tuvo grandes dificultades con el sueño. El colecho fue nuestro gran salvador cuando ya estábamos agotándonos del esfuerzo para dormirlo después de […]

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